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domingo, 14 de febrero de 2010

LO QUE LA LLUVIA TRAE

Había comenzado la temporada de lluvias y los campos se veían perlados y húmedos la mayor parte de los días, el aire estaba mas fresco y los caminos mas oscuros.

En la cocina de los Barry hacía ya semanas que había comenzado la tarea de envasar lo que la huerta generosamente ofrecía en su cosecha, en la mesadas y mesas abundaban los frascos de todos los tamaños y colores debido a su contenido.

Tomates, pepinillos, zanahorias, cebollitas, brócolis, calabazas y remolachas entre otros, aparte de la colección de dulces de manzana, ciruelas, duraznos, membrillos que hacían de la cocina una fiesta de sabor, color y aromas.

Asi se encontraba Emily esa tarde de lluvia intensa, envasando mermelada de duraznos tempranos, la luz de la tarde iluminaba la mesa donde se encontraba llenando uno a uno los frascos, tenía puesto un vestido color bordó y sobre él un hermoso delantal verde oscuro con abundantes volados y frunces por donde se mirara que hacía que se destacara el hermoso color dorado de su cabello que estaba atado sobre su espalda con una cinta en forma de moño.

Le gustaba estar bien vestida, aún dentro de la casa y cuando tenía tiempo y ganas cortaba y cosía ella misma algunos de sus vestidos, cosa que disfrutaba y la entretenía.

Trissie estaba a su lado en un banquito durmiendo la siesta de los que viven eternamente relajados, ronroneando y entreabriendo los ojos de tanto en tanto para ver que Emily no se fuera demsaido lejos de su vista.

Se hallaba concentrada llenando el dulce y amarillo contenido cuando de golpe se abrió la puerta trasera de un golpe y apareció un mojado y tambaleante Thomas, estornudando y haciendo equilibrio con unos cuantos paquetes que traía en sus brazos.

_ Thomas Barry !, como se te ocurre mojarte de esta manera !, en que estabas pensando ?? _ dijo Emily enojada mientras corría escaleras arriba y mas rápido aún bajó con tres toallas grandes y sin darle tiempo a decir nada, le sacó las cajas de las manos y comenzó a secarlo vigorosamente, sin darle aire suficiente para poder hablar o respirar.

Hasta Trissie se levantó exasperada y maulló molesta al ver su tranquilidad, violentamente interrumpida.

_ Es que ...

_ Tendrías que haber esperado que parara un poco ...

_ Es que me dijiste ...

_ Dios santo!, tendremos suerte si no te resfrías_ seguía Emily sin siquiera escucharlo y secandolo por todas partes donde podía _ ya mismo te haré la sopa que tanto te gusta ...

_ Emily!

_ Que ? ...

_ Me dijiste que te trajera las cosas antes de que bajara el sol y que me diera prisa!, y eso mismo fue lo que hice hermanita ...

_ Si, pero no a costa de tu salud, ve ya mismo a cambiarte, tengo te caliente en la cocina y budín de manzanas que tanto te gusta, ve, vé, que te voy sirviendo, apresúrate.

Si bien Thomas sabía que no era un niñito, disfrutaba de los cuidados de Emily y solo a ella podría permitirle cualquier cosa porque sabía que nadie lo cuidaría ni lo amaría como su hermana, y ese vínculo ambos lo defendían a capa y a espada. Además con budín de manzanas de por medio, no había mucho mas por discutir ...

Durante la próxima media hora ambos tomaron el té, en la mesa chiquita que había en la cocina junto a la ventana, mirando como la lluvia caía tranquila en campos y sembradíos como un manto de frescura y fertilidad.
Las gotas resbalaban juguetonas en el vidrio y Thomas permaneció mirándolas largo rato sin casi probar el budín, cosa que hizo que Emily lo mirara preocupada.

_ Qué sucede Thom ?_ no esta bueno el budín ?

Thomas salió de sus pensamientos y miró a Emily sin saber que decirle exactamente
_ No Em, esta exquisito, como siempre ... y jugó con la cuchara distraidamente.

_ No entiendo, nunca dejas el budín sin terminar, qué sucede ?, te sientes mal ?

Thomas jamás hubiera admitido lo que realmente le preocupaba, de modo que argumentó cansancio y levantándose luego de terminar el té, se dirigió a su cuarto a descansar un rato.
Emily lo miró extrañada, pero no quiso insistir en ese momento, pues conocía a Thomas, y cuando se empeñaba en no hablar, nada hacía cambiarlo de opinión.

Mas tarde en la cena, nada cambió la tranquilidad de la noche y hablaron tranquilamente sobre los planes del día siguiente, comieron y se fueron a dormir nuevamente, una relajadamente y el otro inquieto y temeroso.

La mañana llegó con mas lluvia, pero una tranquila y suave.
Emily miró por la ventana de su dormitorio y torció la boca molesta al ver mas lluvia, giró sobre si misma y abriendo su ropero, dudó sobre lo que ponerse, debido a tanta humedad, de modo que después de un minuto observando cantidades de vestidos colgados, se inclinó por uno gris oscuro de tela gruesa y resistente, para ese día que de seguro la enfrentaría con el agua y el barro.
No tenía sentido arruinar uno de sus mas lindos vestidos, en ese sentido era práctica y nada superficial.
Se vistió y se ató el pelo con una cinta color azul, luego de mirarse al espejo satisfecha, bajó a la cocina, donde un olor a tostadas y dulce, inundaba el ambiente mientras Thomas se hallaba poniendo la mesa para el desayuno.

_ Thom ??, que haces tú en la cocina, preparando ... _ realmente era una situación muy rara que su hermano se levantara primero, cuando cada mañana ella lo despertaba a él.

_ Me desperté temprano y no pude seguir durmiendo, de modo que quise ahorrarte trabajo y pensé en sorprenderte con el desayuno, pero bueno bajaste antes y arruinaste la sorpresa, pues las tostadas aún no están listas _ dijo Thomas con una mueca, simulando disgusto _ siéntate y espera, enseguida estará listo todo.

Emily se sentó refregándose los ojos, para ver si esto era verdad, y se dispuso a mirar como su hermano iba y venía por la cocina quemándose de vez en cuando con alguna tostada y evitando que el agua hirviera demasiado, se había puesto un delantal azul de ella, para no ensciar su ropa y las tiras en su espalda volaban graciosas mientras él iba y venía, cosa que hizo que Emily riera con gusto, mientras Thomas la miraba con el ceño fruncido.

Finalmente todo salió bien y tuvieron un desayuno decente, luego del cual se dispusieron a salir.
Thomas tenía el cochecito preparado afuera con la yegua alazana que Emily solía montar y que era tan querida para ella, estaba cubierta en su lomo por una amplia y abrigada tela resistente que la cubría casi en su totalidad, para que el animal no se mojara tanto y asi no se enfriara.
La llovizna era fina, pero Emily jamás permitía que sus animales sufrieran ningún tipo de incomodidad y mucho menos que pudieran afectar su salud.

Salieron asi al trotecito rumbo al pueblo, donde tenían que hacer unos cuantos trámites, desde pasar por el correo, buscar unas telas que Emily había encargado la semana anterior, pasar por el veterinario por unas vitaminas para Trissie y finalmente buscar en la tienda de herramientas unas palas especiales para trabajar en la huerta.
Pese a todo, casi nada de estas actividades fueron llevadas a cabo.

Al entrar al correo, unas cuantas personas, hacían distintas cosas, desde hacer cola, escribir sobres en una mesa al costado, y otras hablaban entre ellas animadamente, muchas de estas personas saludaron alegremente a los hermanos Barry en cuanto los vieron, ya que todos los conocían.
Emily se dirigió al mostrador donde se atendía al público en general y allí se hallaba el Sr Jones, antiguo empleado del correo que conocía a Emily desde que era una niña.

_Emily!, buen día, que te trae por aquí ? _ la saludó el buen hombre.

_ Buen día Señor Jones, quería saber si ha llegado la encomienda que espero hace días, son unas revistas importadas sobre agricultura que me envió mi tía desde la ciudad y calculo que tendrían que estar aquí ya.

_ Déjame ver Emily, pues han llegado varias cajas _ dijo el Sr Jones levántandose de su silla y desapareciendo tras una puerta a sus espaldas.
Mientras Emily esperaba, un grupo de tres mujeres charlaba animadamente a sus espaldas, al principio no les prestó atención, pero repentinamente algo hizo que sus oidos se aguzaran increiblemente, pues una dijo:

_ Yo no sé si será verdad, pero asi me comentó mi marido anoche cuando llego de la reunión de médicos que se realizó ayer en la tarde en Plummedd Town, allí mismo se encontraban también otro grupo de médicos que habían llegado muy recientemente de Europa, y les comentaron a los médicos de aquí que se prepararan a tener un otoño agitado, pues iban a empezar a llegar aquí grupos aislados de soldados que fueron rescatados hace muy poco de tierras lejanas, donde estaban en pésimo estado de salud y abandonados a su total suerte, fue un milagro que los encontraran vivos y muchos de ellos son aquí y pueblos vecinos, nadie creería que después de tantos años pudieran finalmente volver a sus hogares.
Igual, yo no sé hasta que punto será cierto, hasta no verlos, aunque no se hable de otra cosa por estos días _ todo esto fue dicho por una rolliza mujer que Emily reconoció como la esposa del Dr Philips.
Lo que hablaron las mujeres a continuación, Emily nunca lo escuchó, pues fue como sentir de golpe que el mundo no era firma bajo sus pies, de hecho si no se hubiera sostenido del escritorio hubiera caido fácilmente al suelo.

En ese momento entraba Thomas, luego de haber enganchado el cochecito afuera, y al llegar a su lado la notó fría e inmovil.

_ Qué pasa Em ??, qué sucede ? _ le dijo mientras la agarraba de los hombros

_ Emily no podía contestar, pues las palabras no salían de su boca a pesar de hacer el esfuerzo.
En ese momento volvía el Sr Jones con una caja mediana en sus manos diciendo:

_ Aquí estan Emily tus revistas ... _ y al mirar a Emily se dio cuenta de su palidez repentina y le dijo: _ Qué tienes niña ??

Thomas agarró la caja rápidamente y tomando a Emily del brazo le dijo al Sr Jones :

_ Muchas gracias Jones, está algo cansada, solo eso _ y asi sacó a Emily de allí y la metió en el cochecito de nuevo.

_ Qué es Em, qué es ??

_ Hay soldados volviendo Thomas, están volviendo ... encontraron un grupo y los van a mandar de regreso para acá ... _ su voz era un hilo apenas perceptible, y sus manos temblaban sin control.
Thomas se las agarró y luego de besarlas la miró a los ojos y le dijo:

_ Em ... no te ilusiones, pasó mucho tiempo, no es el primer grupo que vuelve, ya lo sabes ...

_ Ya lo sé Thom, lo sé ... pero no sé ... esta vez, siento que algo es distinto, no me preguntes por que, porque ni yo misma lo sé ... lo siento aquí _ dijo tocándose el pecho temblorosa.
Thomas no habló mas, solo la abrazó y vió lágrimas caer en silencio por esa cara que tanto amaba y que seguía viendo llorar año tras año irremediablemente.

Thomas la llevó directamente a casa y estando allí la acostó en su cama para que descansara, cuando Emily comenzaba a llorar nunca se sabía cuanto duraría y además la agotaba mucho, por eso Thomas la acostó insistiendo en que se calmara y descansara un rato.

_ Quédate conmigo Thom, por favor le rogó ella agarando sus manos ...

Thomas se sentó al costado de su cama y sosteniendo su mano se quedó en silencio a su lado, ella mirándolo a los ojos le dijo:

_ Era esto por lo que ayer estabas tan raro no ?, lo escuchaste en el pueblo y temiste decírmelo no es cierto ?
_ Si, hubiera querido no saber nada, pues es un tema que cada vez tolero menos Em, quiero que acabe de una vez, y no sabía si decirte o no, pues sabía que iba a pasar esto nuevamente.
Y verte desmoronar una y otra vez es algo que ya no se como manejar.

Emily giró la cabeza en la almohada y miró por la ventana, su silencio admitía que ella tampoco sabía como manejarlo ya, pero era algo que escapaba a ella.
Volvió a mirar a Thomas y abrazándolo fuerte le dijo suave :
_ Gracias Thom, no se que haría sin ti ...

13 comentarios:

carlos dijo...

marina muy hermoso lo que escribites se te extraño mucho un gran beso amiga

Juan Carlos dijo...

Hola Emily:
Me alegra saludarte. Me tenías preocupado por tu larga ausencia.
Te pido no te alarmes por las últimas noticias de la guerra. Como sabes son muchos los soldados y esperemos que el buen James se encuentre bien.
Cuídate mucho Emily, espero tener “muy pronto” más noticias tuyas. Salúdame a Thom y un beso inmenso para Marina. Dile por favor que la quiero mucho.

Posdata. Muy delicioso tu budín de manzana y muchas gracias por el obsequio.

Briks dijo...

en mi ausencia ha llovido tanto que confundo la lluvia con el llanto

Marina dijo...

HOla Amigaaaaaaaaaaa!!!!!!!!
Te leo, siempre te leo, pero a mi me gusta cuando escribis sobre el día a dia, cuando contás tus cosas, y hace raaato que no escribís! ufa...

Lei tu mail, ni tiempo de contestar... si te mandé y te mando sms cada tanto... te llegan?

Sigo repitiendo que a la distancia te siento rara, no muy bien y me preocupas...

Sabés que estoy acá siempre, por mail, telefono o sms...

Te quiero muuuucho y estoy feliz de haberte cruzado en este mundo y q formes parte de mi vida...

Besotes!!!!!!!!!!!!

Marina dijo...

CARLOS Gracias amigo, aqui estoy ya y me alegro que te siga gustando lo que lees.
Un beso enorme.

JUAN CARLOS Mi alma no está tranquila, mi corazón pareciera que se sale por mi boca por momentos,y no puedo evitar sentir que no siento el piso bajo mis pies.
Ahora empiezo mi búsqueda, mis noches ya no tendrán paz y siento que estoy en caída libre.
Asi es el sentir de mi corazón en este momento, necesito sostenerme y sentir que el camino está marcado para mi y asi no sentirme totalmente perdida.
Gracias querido amigo por tus palabras, tus saludos serán dados y ten por seguro que recibidos, afectuosamente,
Emily.

BRIKS Sep nene, por acá finalmente hay mucho de las dos cosas.
Por fin nene tu visita, yo sé que las novelas en capítulos no son lo tuyo :P, pero valoro muchísimo tu esfuerzo, besote grande nene !!.

MARINA HOLA NENA LINDAAAAAA !!
Sip tus sms me llegan, a veces tengo crédito y a veces no, ese es el tema.
Sabés que sos muy importante en mi vida tambien, y valoro tenerte, sabes que es mutuo, estoy mejor, ya vamos a hablar, te mando besote gigante a vos y a mi Juani !!.

MAMUCHA SILVIA dijo...

HOLA MARINA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ACA ESTOY RETOMANDO EL BLOG, Y QUERIA PASAR A DEJARTE UN FUERTE ABRAZO¡¡
LEI POR AHI QUE NO ANDAMOS BIEN??BUENO ESPERO PODER CHARLAR UN DIA DE ESTOS AMIGA¡¡¡
UN BESOTE

Yoni Bigud dijo...

Hermoso relato. Nunca se sabe cuánto dura un llanto. Me gusta esa idea.

Un saludo.

Marina dijo...

SILVIA Hola Sil! que lindo verte acá, gracias por pasar, nah, estoy bien, estoy bien, pero cuando quieras hablamos sisi, besos.

YONI Sep, un llanto de años, es algo poético, doloroso y profundo.
Beso, amigo.

Laura dijo...

Bueno, tardé un poco porque quise ponerme al día con los capítulos anteriores.

Mari, me gusta mucho esta historia, tiene una mezcla de dulzura y romanticismo que diría son muy tuyas, siempre te digo que sos "novelera", vos sabés que lo digo absolutamente en forma cariñosa, y aqui le estas dando rienda suelta a todo ese carisma

besotes y a esperar el próximo capítulo

julie dijo...

hola flacuchi linda, al decir verdad no soy muy amante de las novelas ni en libro ni en tv. pero esto es tan tuyo que me impresiono, imagino a Emily preocupada cuando llego su hermano todo mojado y te veo a vos con tus chicos!!! te kiero nena linda.. besotes enormes

El viento a contramano dijo...

Muy bien!!! empezamos a entender porqué espera tanto Emily... es que todavía hay esperanzas, y siempre que las haya el corazón latirá...
ya los nudos comienzan a desembrollarse, y cada vez toman más forma, excelente...

Un beso, Marina... y roguemos por un reencuentro :)

Chauuu!!!!!!

Carugo dijo...

La medida del llanto varía según las personas.
El mío duro un año redondo....
Como siempre, muy buen relato.

Un beso.

Minombresabeahierba dijo...

La ventaja de los que saben llorar es que año a año se van desahogando...aunque duela

abrazotes, nena