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domingo, 24 de enero de 2010

UNA PIZCA DE AZUCAR Y UNA DE SAL




Hacía tres días que Thomas había llegado y desde el intercambio de palabras en el living nada había roto la apacible armonía en la tranquila casona de los Barry.

Emily disfrutaba de su hermano consintiéndolo, mimándolo y riendo con él, sin pensar en el mañana, solo disfrutando el presente, Thomas por su parte no quería quebrar la alegría de su hermana y disfrutaba a su vez de verla feliz y alegre.

Esa día habían estado plantando Violetas y No meolvides en los canteros que estaban en el frente de la casa, Emily adoraba esas flores y cada año agregaba plantas nuevas aumentando la cantidad y belleza de los canteros, Thomas le había preparado la tierra para que ella trabajara a su gusto y asi habían pasado gran parte del día plantando, ordenando y arreglando algunas cercas y portones por los cuales el tiempo había dejado su huella.


La tarde era maravillosa, el sol brillaba impecable y una tibia brisa recorría de a ratos entre los árboles, los pequeños pájaros que por allí habitaban se bañaban gustosos en la fuente que Emily había puesto en el jardín especialmente para ellos, allí batían sus alas y jugueteaban entre si disfrutando la frescura de aquel pequeño oasis.

La pequeña Trissie era una gatita negra con una mancha blanca en la oreja derecha y en la punta de su cola, que no se separaba jamás de Emily, ya que ésta la había salvado un día que Albert, el muchacho que a veces ayudaba en las tareas pesadas del campo, la había traido envuelta en un trapo, siendo muy chiquita todavía en pésimo estado, estaba muerta de hambre, y tenía una patita lastimada, Albert sabía que Emily amaba los animales y supuso que ella sabría que hacer, y no se equivocó, Emily apenas la vió sintió un amor y compasion enorme por ella y no solo la cuidó y la recuperó de su estado, sino que no se separaron nunca mas.

Trissie pagó amor con amor, y se convirtió en la sombra de Emily, donde estaba una generalmente estaba la otra, ahora era una gata brillante, redonda, ágil e inteligente, que celaba bastante a Emily y desconfiaba de quienes se le acercaban, mirando con recelo desde algún estante o lugar alto donde podia estudiar la situación sin que la molestaran.


En ese momento Trissie se hallaba bajo la sombra de un rosal mirando como Emily iba y venía con los ojos entrecerrados y en total estado de paz.

_ Thom quieres que traiga la limonada ? – dijo Em notando que el calor no disminuía

_ La verdad, es una buena idea, de paso descansamos un rato, si ? – dijo Thomas secándose la cara y apoyando la pala con la que arreglaba un cantero cercano a su hermana.

Emily se levantó del suelo y se encaminó a la cocina en busca de la bandeja que tenía preparada con limonada fresca y un plato con bollitos de nuez que eran unos de los preferidos de Thom y que había horneado esa mañana temprano mientras él había ido hasta el pueblo en busca de alambre para el cerco.


Para cuando salió al jardín con la bandeja en la mano, notó que Thomas hablaba con alguien, cerca de la entrada, junto al portón, había un coche parado en la entrada, dejó la bandeja en la mesita bajo el nogal y se encaminó hacía allá.

A medida que se acercaba, entrecerró los ojos y apuró el paso … antes de llegar escuchó:

_ Emily !, tanto tiempo sin verte, hoy me lo decía a mi misma y me dije, tengo que ver como está mi querida Emily y hacerle una visita … _ todo esto fue dicho por una muchacha de pelo castaño, ojos vivaces, con vestido rojo y sombrilla hacienda juego, de gestos rápidos y sonrisa que parecía dibujada.

Emily la miraba con gesto torcido y sonrisa socarrona.

_ Lily, es verdad cuanto tiempo … que coincidencia que hayas venido ahora que Thomas está en casa – dijo esto mientras echaba una mirada pícara a Thomas que a su vez fulminó a su hermana con la mirada – quieres pasar a tomar un vaso de limonada ?, justo estabamos por hacer un descanso en nuestras actividades.


_ Seguro!, porque no, de paso nos pondremos al día no ? – dijo Lily muy decidida mientras enganchaba el pony al cerco de la entrada y levantando sus costosas y recargadas faldas se encaminó sonriente hacia adentro seguida por una Emily que apretó el paso perseguida por una mirada algo tenebrosa de su hermano que no presagiaba nada bueno para cuando quedaran a solas de nuevo.

Una vez que estuvieron sentados bajo el nogal, disfrutaron de la charla y de los bollitos de nuez que fueron elogiados al ver su rápida desaparición.

_ Tienes un don increible Emily para la cocina, siempre lo tuviste, desde que éramos chicas y jugábamos en la cocina recuerdas ?, tu ya horneabas galletas y yo solo hacía emplastos raros, pero bueno, era divertido asi todo.

_ Creo que solo pasa por el hecho de si te gusta hacer cada cosa o no y el disfrutarlas claro, yo disfruto cocinar y estudiar y tu no, y tu adoras viajar siempre y yo me moriría si lo hiciera con tu frecuencia, son solo elecciones Lily … solo eso.

_ Puede que tengas razón – dijo Lily algo desconcertada, por el rumbo que tomaba la conversación, converser con Emily siempre le dejaba ese sabor en la boca de pisar terrenos no seguros y complicados, de modo que miró fijo a Thomas que masticaba distrído un bollito y le disparó :


_ Y tu Thom, estás feliz de estar aquí o extrañas la ciudad y toda sus bellezas ??, has dejado alguna novia que te extrañe por allí ?

Thomas que se vio sorprendido por ser el blanco repentino de la charla y mas todavía con semejantes preguntas, casi se ahoga al tragar y tuvo que respirar hondo antes de contestar:


_ No Lily, no extraño en absoluto la ciudad, solo estoy allá para completer mis estudios y volver aquí junto a Em y cuidar de ella y de las propiedades, tengo muchos planes para realizar aquí y pienso concretarlos con rapidez apenas pueda.

Y no tengo nadie por ahora que me espere …

_ Bueno, es entendible, Emily esta muy sola aquí, sin nadie que la cuide, no ? – dijo esto mirando a Emily y agregó - querida, tienes que seguir con tu vida, no puedes aferrarte a fantasias …

Lily no se dio cuenta lo que había hecho al hablar de esa manera, pero Thomas si y de inmediato dijo:

_ Lily, Emily se sabe cuidar perfectamente bien y además no está sola … además …

En ese momento se vio interrumpido por su hermana que estaba casi blanca y con gesto duro en sus ojos dijo:

_ Thom … cállate … Lily, NO estoy sola, NO necesito que nadie me cuide y NO vivo aferrada a fantasias, la forma en la que vivo es solamente mi problema y mi propia elección, soy todo lo fuerte que necesito y sé perfectamente lo que estoy hacienda con mi vida.


A medida que hablaba había un ligero temblor en su voz y en sus labios, pero asi todo supo controlar la situación y toda ella despedía una gélida indignación y enojo que porsupuesto no dejó que saliera, conocía a Lily desde chica y habían ido al colegio juntas, nunca habían sido íntimas amigas, pero debido a que sus familias habían sido vecinas toda la vida habían logrado mantener una relación rara para llamarla amistad, pero que no podia evitar aunque quisiera, Lily tenía un caracter raro, siempre había sido muy frívola, y sus intereses pasaban por la ropa, sus pretendientes y los viajes que hacía siempre con su familia, de los cuales volvía con cantidades de cosas que se encargaba de hacer lucir frente a todos.

Emily siempre había sabido hacerse valer frente a ella y Lily lo sabía, Emily siempre había sido especial, distinta al resto de las niñas, la mayoría de las veces callada, pero cuando hablaba nunca era en vano.

Emily tenía una belleza natural y en la misma medida la había en su interior, cosa que hacía que todos adoraran a Em apenas la conocían, si bien la familia Barry siempre había sido mas humilde y trabajadora que la familia de Lily, ésta última aprovechaba esto, como única arma que tenía para sobrepasar a Emily en lo único que podia cubriendo sus carencias interiors, con cosas materiales que Emily casi nunca podia tener, cosas que hacía que ambas supieran la existencia de ese cierto aire de rivalidad, pero que de igual modo ninguna admitía.

Asi todo Emily nunca se veía afectada por los inútiles esfuerzos de Lily por eclipsarla, Emily tenía una riquísima vida interior, ocupaba su tiempo casi siempre estudiando todo lo que podia, le encantaba aprender cuanta cosa cayera en sus manos, y amaba los libros de historia, ciencias, filosofía, letras.


Tenía una imaginación exacerbada por todo lo que leía y por la enorma cantidad de horas que estaba sola durante el año, lo cual hacía que se convirtiera en su pasatiempo favorito imaginar historias y escribirlas cada tanto en un cuaderno que siempre estaba en su escritorio.

Por otra parte la casa le llevaba mucho tiempo atenderla, aparte de los animales, las cosechas, la huerta, la cocina y muchas cosas mas que demanda una casa.

Emily no era frívola, sino una mujer jóven, pero de cabeza madura para sus 25 años.

Ver a Emily Barry enojada, no era algo para nada común y aparte nada agradable para quien lo ocasionara, de modo que Lily se dio cuenta tarde de que no había hecho el mejor comentario y en vano trató de enmendarlo …

_ Em, no te alteres querida, no quise decir que eres débil, en absoluto, solo digo que si tuvieras un hombre a tu lado sería mas fácil para ti, solo eso …

_ No me interesa tener cualquier hombre a mi lado Lily Sanders!, tengo el que amo y volverá pronto, si tu curiosidad se refiere a eso y fue el motivo de tu visita, aparte de investigar si mi hermano sigue soltero claro – dijo Emily parada y golpeando con la mano la mesa

_ Em, cálmate _ dijo Thom acercándose a ella, viendo que la situación se salía de control de nuevo.

_ No me calmo nada Thomas !, estoy cansada que todos me vean como la pobrecita Emily que espera una utopia, mientras se convierte en una solterona no ??

Pues bien!, tengo algo que decirle al mundo, mi vida es mía y yo decido como vivirla y que hacer con el mientras tanto, no me estoy muriendo y soy una mujer ocupada y con vida propia, de modo que no necesito la lástima ni la compasion de nadie!

Dicho esto, se sacó el delantal y haciéndolo un bollo lo tiró de un golpe sobre la mesa y dando media vuelta desapareció de su vista dejando a Thomas y Lily consternados y avergonzados.

Trissie saltó de la silla, no sin antes lanzar un maullido agudo con las orejas echadas hacia atrás mirando directamente a Lily, y luego corrió tras Emily, desapareciendo en la escalera.

_ Perdona Lily, sabes que no es un tema fácil para ella, no sé que decirte _ balbuceó Thomas.

_ Descuida, sé que si bien no tuve mala intención en lo que dije, no debí decírselo, me voy …


_ Te acompaño Lily …

_ No, descuida, ve con ella, te necesita mas que yo _ dijo Lily bajando la mirada y caminando rápido hacia el coche, desatando al pony nada delicada y saliendo por el camino dejando tras si una polvareda donde no se vio nada por varios minutos.

Thomas cerró el portón con un suspiro y se encaminó hacia la casa con un sol que ya se escondía tras los pinos, como sabiendo que por hoy ya era suficiente y que todos necesitaban descansar.

_ Em ábreme la puerta, déjame entrar …

Nadie contestó del otro lado, lo cual hizo que Thomas abriera la puerta suavemente y entrara en la habitación en penumbras, por unos segundos se quedó parado acostumbrándose a la poca luz y asi distinguió en la cama a una figura tirada boca abajo sollozando en silencio.

_ Ven aquí, le dijo Thom sentándose a su lado en la cama y acariciando sus dorados cabellos _ no tienes que hacerle caso a Lily, sabes que nunca piensa demasiado cuando habla, no tuvo verdadera intención de lastimarte.

Emily levantó la cebeza suavemente y con ojos bañados en lágrimas le murmuró:

_ Hay días que me cuesta creer que James va a volver, quiero, necesito creer que va a volver, pero muy de vez en cuando, siento que mi fortaleza me abandona, pero no puedo admitirlo frente a nadie, inclusive frente a ti.


Se tumbó en la cama mirando por la ventana donde se asomaba la luna iluminando los árboles cual figures quietas …

_ Solo necesito descansar y dormir Thom, podrás arreglarte sin mi ?, hay carne en la cocina y quedó pastel de verdura tambien, solo tienes q calentarlos, podrás ?

Thomas sonrió, la besó en la frente y salió caminando despacio y cerrando la puerta tras de sí.

Emily cerró los ojos cansados y antes de dormirse murmuró:

_ Yo sé amor que vas a volver …


7 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Del cariño de Thomas, sacas una pizca de azúcar.
De las lágrimas de Emily, sacas la pizca de sal.
De la envidia de Lily, una gota de ácido.
El sabor amargo, de la ausencia de James.
El picante, de la incógnita que me sigues dejando.
Lo remueves todo en un caldero mágico… y me sigues hechizando.
¡Hechicera!

carlos dijo...

marina excelente lo que escribistes muchos besos amiga

Té la mà Maria - Reus dijo...

dando un vistazo en tu blog
saludos desde Reus Catalunya

Marina dijo...

JUAN CARLOS Creo que yo no podría haberlo descripto mejor, vas bien amigo, vas interpretando bien lo que quiero decir.
Beso con hechizo que va para allá.

CARLOS Gracias amigo, te mando besote grande!.

REUS Bienvenido, pase y lea, saludos.

Capitana del Espacio dijo...

Marina, me encantó!
Lo escribiste vos?
Muy buen texto!!
Besotes!

Marina dijo...

Hola Pao!, sisi, todo lo que está lo escribí yo, y la historia de Emily viene del post anterior y hoy largo el otro, me alegro te haya gustado.
Retomé el escribir, que durante mi adloescencia lo hacía muchísimo, y luego dejé.
Besote linda!

El viento a contramano dijo...

Aferrarse al apsado trae, generalmente, tristeza y soledad... creo que Thom tiene razón en decirle a Emily que olvide su pasado... y Lily, en cierta forma, le cela...

Ahora sigo con el siguiente capitulo... voy para allá.